Regalo

9ca4acaec7085a2f2bccb7734ee1c9f5.jpg
Hoy, como regalo de cumpleaños, he recibido un libro sobre el que posteé el otro día:

La nueva reedición de Derecho, Legislación y Libertad de Hayek.

No había mejor regalo posible hoy, gracias a quién corresponda (como dicen en los créditos de los discos: “you know who you are”).

Ya lo comentaremos por aquí.

Anuncios

Derecho, Legislación y Libertad

Unión Editorial ha publicado una nueva edición de la magna obra de Hayek.
Era algo muy esperado y muy necesario dado lo deficiente de la anterior: en tres tomos, dos de ellos en bolsillo y el tercero en un tamaño mayor y pasta dura.
Aprovecharé para hacerme de nuevo, en un formato decente, con esta pequeña joya del pensamiento liberal y releer uno de esos hitos del liberalismo contemporáneo.

La contribución más importante de esta obra es la contraposición entre dos tipos de órdenes radicalmente diferentes: los diseñados por el hombre, con una estructura y un fin determinados (TAXIS) tales como el Estado o el ejército,  frente a los órdenes espontáneos (COSMOS), que han ido surgiendo como resultado de la interacción entre millones de indivíduos sin haber sido planeados ni diseñados por nadie. El Derecho podría ser el “tipo Ideal” webberiano de este tipo de orden.
La complejidad de los órdenes espontáneos, aunque a esto dedicaría su último libro “La Fatal Arrogancia”, los hace poco apropiados para los juegos de ingeniería social de los constructivistas cegados por la deslumbrante luz de la Razón.
Esa es la causa principal del fracaso del Socialismo como modelo de organización social, la destrucción del caudal de información que supone un sistema de precios libres y no intervenidos provoca que un reducido grupo de burócratas sea incapaz de asignar adecuadamente los recursos aún armados de un vastísimo e inútil arsenal de datos estadísticos.
Este tipo de reflexiones están recogidas en el primer tomo, “Normas y orden”, los otros dos, llamados “El espejismo de la Justicia Social” y “El Orden Político de una Sociedad Libre”, tienen títulos tan descriptivos de su contenido como sugerentes,  para hacer innecesaria por mi parte ningún tipo de recomendación.
Hacéos un favor: adquirid, leed, meditad y disfrutad con el mejor Hayek.